REFORMAR LA COCINA

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Reformar una cocina representa una obra costosa en muchos sentidos y el resultado, qué duda cabe, será ideal tanto estética como funcionalmente. Pero el proceso implica muchas cuestiones que merece la pena tener en cuenta a priori.

Raquel Redondo 05/01/2017

Cada cocina es un mundo, y ya no solo porque existe infinidad de propuestas en cuanto a diseños y acabados, sino porque cada casa responde a unas necesidades particulares, las de sus moradores. Y más en la cocina, una estancia que precisamente ha diversificado mucho sus funciones en los últimos tiempos: cocinar, comer, hacer los deberes, leer, reunirse con los amigos, ver la tele, etc.

A la hora de reformar la cocina deben tenerse muy en cuenta todos estos requisitos procurando que el resultado se ajuste a la medida de cada vivienda, de ahí que sea tan importante no dejar espacio para las dudas que plantea una obra de esta envergadura.

  1. ¿Qué distribución plantea mi cocina?

En ello influye mucho, en primer lugar, el tamaño de la superficie y la forma de la planta. En las cocinas existen seis tipos de distribución: en L, en U y en paralelo (para cocinas cuadradas); con isla y con península (si dispones de un gran espacio), y en línea (se recomienda para pequeñas estancias).

  1. ¿Cocina independiente o abierta?

Es una pregunta que uno se plantea cuando la cocina se halla junto al salón o el comedor. Actualmente hay mucha tendencia en comunicar ambos espacios o bien con una cocina totalmente abierta como esta de Delonder, sin separación física alguna, o bien con algún muro o puerta de cristal que permite independencia física pero no visual.

  1. ¿Dónde ubico los elementos y el equipamiento?

Se debe optar por una distribución racional del espacio, pensando en las necesidades reales y los usos habituales de circulación, dejando espacios de paso. Hay que determinar en primer lugar la ubicación de la zona de aguas y la de cocción, básicamente por un tema de instalaciones en obra.

  1. ¿Por qué estilo me decanto?

Seguramente esta respuesta es de las más claras que se tienen frente a una reforma de la cocina, ya que viene habitualmente determinada por el estilo general de la vivienda. Y esto va a conducirnos a una amplia variedad de opciones de mobiliario y acabados.

  1. ¿Qué pavimentos y revestimientos elijo?

En la cocina se usan productos y sustancias (aceites, vino, agua…) que hay que tener en cuenta a la hora del mantenimiento de según qué materiales. Predominan los suelos vinílicos y el parqué cerámico, más resistentes y de fácil limpieza. En cuanto a las paredes, cerámica y pintura es la opción más recomendada.

  1. ¿Cuál es el mejor mobiliario de cocina?

Aquel que apueste por la comodidad y funcionalidad. En las cocinas, esto significa una gran capacidad de almacenamiento y una distribución de interiores ordenada. Existen muebles que aprovechan muy bien los rincones, así como muchos organizadores, tipo cestas, contenedores, cuberteros, cubos, etc.

  1. ¿Y si quiero una zona de office?

Es la petición más demandada en cocinas e independientemente del tamaño de ésta, siempre es posible crearla. En forma de barra alta, con piezas abatibles, con las tradicionales sillas y mesa exentas, prolongando la encimera de trabajo, etc. Eso sí, hay que procurar que no interfiera en la zona de paso ni en la de trabajo.